15 de marzo de 1999

Bicentenariamente bella

Nueva fachada de la iglesia

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Artículo principal - Edición No. 203 - Marzo de 1999

Marco Antonio Roldán

Con una historia que parece escrita en páginas de oro, y con el lema Dos siglos peregrinando en fe y amor, la Parroquia de Escazú conmemoró sus 200 años de existencia el pasado 2 de marzo.

A pesar de que las obras de remodelación de la fachada no pudieron estar listas para el día del bicentenario, la comunidad escazuceña se aprestó a celebrar tan memorable fecha con un desfile a las 9 a.m., con la participación de todas las bandas de las escuelas y colegios de Escazú, llevando las imágenes de San Miguel Arcángel, la Inmaculada Concepción y San José. La municipalidad declaró asueto ese día para todos los centros educativos del cantón.

A las 6 p.m. se realizó una misa solemne en el templo parroquial, a la que asistieron el arzobispo de San José, Monseñor Román Arrieta Villalobos, el presidente de la República, Dr. Miguel Angel Rodríguez, y la primera dama, Lorena Clare de Rodríguez. Además se contó con la presencia de miembros del concejo municipal, los diputados Guido Monge y Rina Contreras, el vicario Marvin Benavides y 4 sacerdotes y 4 seminaristas nativos de Escazú.

Dos siglos, dos torres

Dos grandes torres, de 20 metros de altura cada una, a ambos lados de la actual estructura, que simbolizan los dos siglos, darán al templo de San Miguel Arcángel un estilo románico puro, que armonizará con la belleza artística de su interior.

Las torres están hechas de hierro prefabricado, forrado con un ligero revestimiento de cemento, y estarán montadas sobre una sólidas bases de concreto. También se levantará un pórtico en el frente de la iglesia, con doce columnas, en alegoría a los doce apóstoles, que unirá el templo con las torres.

Cada torre contará con una campana, que se está en espera de que sean donadas. La misma llevará el nombre del donador o el que éste desee, con una variable femenina, por ejemplo, si el donador se llamara Gerardo, el nombre de la campana será Gerarda.

El costo de la obra es de 30 millones de colones, solamente en lo que es la fachada, sin contar la remodelación del atrio y el espacio que se conecta con el parque, que correrá por cuenta del municipio, y que se adecuará para la realización de actos religiosos, culturales u oficiales.

Los fondos se han obtenido primordialmente de una partida del Gobierno de la República por 26 millones de colones, la cual no ha llegado todavía a manos de la Comisión del Bicentenario, por los lentos trámites que conlleva, por lo que se han visto en la necesidad de obtener los materiales al crédito.

Se cuenta además con 10 millones de colones provenientes de comerciantes que dieron el dinero del pago del impuesto sobre la renta de manera deducible, mediante una ley de 1991 que permite transferir ese tributo a obras de esta índole. El dinero se está utilizando para sufragar la mano de obra.

Se tiene previsto la inauguración de la nueva fachada para el sábado 10 de abril, y se contará con la asistencia de los siete obispos de la Conferencia Episcopal, entre otras personalidades del clero. Para el 18 de julio, día en que se celebra el bicentenario de la primera misa, la Virgen de los Angeles estará en Escazú, y pasará la noche de la víspera en la iglesia.

Desde que en 1992 se removió el repello de las paredes de la iglesia, quedaron al descubierto los sillares de apariencia de piedra, que son más bien lava sedimentada de una erupción volcánica de hace 3 millones de años, según lo constató un geólogo de la Universidad de Costa Rica. Esas paredes han permanecido imbatibles al paso del tiempo durante casi 160 años, pues forman parte de lo que fue la construcción del segundo templo en 1840.

El cura párroco, Walter Howell, dijo que la idea del cambio de fachada se venía madurando desde hace unos 5 años. Comentó que desde que se le quitó el repello a las paredes, la iglesia quedó muy bonita, lo que unido a los retablos barrocos de estilo colonial español, hizo que el templo se fuera embelleciendo mucho, haciéndose de interés artístico por dentro.

El sacerdote considera que esa belleza interior contrasta con la fachada que es sumamente simple, sin un estilo definido, “todo el mundo me dice que esa fachada no se sabe ni que es, románica, bizantina, no se sabe que es, es un cajón, es muy raro y son los planos originales que están así, no fue que se les gastó la plata, no tiene frisos, no tiene curvas, no tiene movimiento.”

En este momento se está en proceso para que la Parroquia de Escazú consiga el título de basílica. Se está en revisión de un reglamento y luego se hará un cuestionario para determinar si reúne los requisitos, que de ser así, se extenderá la petición al Vaticano por medio del Arzobispo y el Nuncio Apostólico, para que el Papa Juan Pablo II la declare basílica. Todo apunta a que el propósito será una realidad.

En nuestro país existen actualmente solo dos basílicas, la de los Ángeles y la de la Inmaculada Concepción del Tejar del Guarco, ambas en Cartago.



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